Hipertensión Arterial en niños y adolescentes

Familia > Adolescencia
Escrito por:
Dra. Ana Valeria Mayén. Pediatra-Neonatóloga
Revisado por:
Dr. Jaime Castro. Jefe de Sección Atención Primaria en Salud
Publicado:
10/1/2020 6:00:00 AM
Palabras claves:
Hipertensión, tensión alta, jóvenes, niños, sedentarismo, obesidad
 

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Familia:Adolescencia
jueves, 01 de octubre de 2020
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viernes, 02 de octubre de 2020
No

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La hipertensión arterial (HTA) en la edad pe­diátrica es una entidad frecuentemente subdiagnosticada con características propias en cuanto al diagnóstico, origen y manejo que la diferencian del cuadro del adulto. Su prevalencia cada vez es más frecuente, influida por factores ambientales como el sobrepeso, la ingesta de sal y alcohol o el sedentarismo.

​¿Qué es la presión arterial?

La presión arterial en un individuo viene definida por dos medidas:

  • Presión arterial sistólica (máxima), que es la presión dentro de las arterias que se produce cuando el corazón se contrae.
  • Presión arterial diastólica (mínima), que es la presión que existe dentro de las arterias cuando el corazón está en relajación.

Definición de Hipertensión

​La presión arterial es la presión que la sangre ejerce sobre la pared de las arterias. Cuando está elevada se denomina hipertensión.

Factores de riesgo 

  • Obesidad: El aumento de la masa corporal y de la cintura se relaciona con aumento de la presión arterial desde la primera infancia.
  • Sexo: Los varones tienden a presentar presiones arteriales superiores a las mujeres.
  • Raza: Los sujetos de raza negra tienen con mayor frecuencia hipertensión y esta suele ser más severa y con más complicaciones, sobre todo renales.
  • Genética: En el 70-80% de los hipertensos esenciales existe historia familiar de hipertensión y en el 50% de los niños con hipertensión.

Tipos de Hipertensión Arterial 

  • ​​Hipertensión arterial primaria o esencial: cuando no existe ninguna causa se denomina hipertensión primaria o esencial. Es la más común en niños mayores y, sobre todo, en adolescentes y adultos. Es más frecuente en niños que ya han alcanzado la pubertad, con historia familiar de hipertensión, con sobrepeso u obesidad y habitualmente se presenta como hipertensión moderada.​ 
  • ​Hipertensión secundaria: cuando encontramos una causa de la hipertensión, se denomina hipertensión secundaria.  Entre las causas más frecuentes se mencionan: enfermedades renales, desordenes endocrinos, cardíacos y algunas medicaciones o sustancias ilegales (cocaína, etc.). 

Causas de Hipertensión Arterial en adolescentes

La mayoría de los casos de hipertensión arterial en población pediátrica suelen ser de causa secundaria, es decir, como consecuencia de alguna patología de base.  Las principales patologías que afectan a la población pediátrica son los problemas de origen renal. 

Medidas modificadoras del estilo de vida

Pérdida de peso

  • Está demostrado que el peso tiene una relación directa con la presión arterial en niños. La obesidad central es la que se relaciona más con el desarrollo de hipertensión arterial (HTA).

Ejercicio físico

  • La realización de ejercicio ae­róbico mantenido se asocia con mejoría en el control de la presión arterial tanto sistólica como dias­tólica, en niños y adolescentes con HTA esencial. Idealmente, se deben fomentar las actividades en grupo y al aire libre en los colegios y combatir el se­dentarismo (tiempo frente a la televisión, computadora o videojuegos). La realización de ejercicio con pesas (sumado al ejercicio ae­róbico) ha demostrado beneficios añadidos en niños y adolescentes con HTA esencial. Se recomienda realizar 40 minutos de ac­tividad física aeróbica (moderada o inten­sa), 3-5 días a la semana, y evitar más de dos horas diarias de actividades sedenta­rias.

Modificaciones dietéticas.

  • Seguir una dieta sana y variada, reduciendo la ingesta de sal y aumentando la de potasio en la dieta. Los adolescentes hipertensos son los que más se benefician de una dieta baja en sal, aunque la falta de cumplimiento es la principal dificultad en este grupo de edad. En general se piensa que reducir el consumo de sal consiste en evitar usar el salero y cocinar sin añadir sal. Sin embargo, el 80% del sodio proviene de los propios alimentos y, sobre todo, de los alimentos enlatados, precocinados, de los embutidos y de las comidas que se hacen en restaurantes. Por tanto, reducir las comidas procesadas, embutidos, enlatados y comer menos frecuentemente en restaurantes es el método más eficaz para disminuir el consumo de sodio.

Se recomienda evitar consumir azúcar, refrescos, grasas saturadas y sal en exceso, y comer muchas frutas, vegetales y cerea­les. La fruta fresca y los vegetales son pobres en sodio y tienen beneficios añadidos para reducir la presión arterial.

​Sugerencias para reducir el consumo de sodio

  • Quitar el salero de la mesa y reducir la sal del cocinado de los alimentos. Utilizar hierbas aromáticas, especias, ajo, cebolla, limón, vinagre de sabores, etc.
  • Leer las etiquetas de las comidas procesadas o enlatadas para conocer el contenido exacto de sodio y comprar las que menos tengan. Procurar utilizar alimentos congelados o frescos, que son los de menos contenido en sodio.
  • Hacer un listado de comidas bajas en sodio para ir sustituyendo poco a poco las de alto sodio.
  • Cuando se come fuera de casa, avisar que la comida lleve poca sal, evitar las salsas y evitar los aperitivos previos a la cena.
  • No añadir sal a la comida en la mesa y limitarla mientras se está cocinando. Enseñar a toda la familia a que antes de añadir sal a la comida ésta debe probarse, puesto que hay personas que utilizan el salero para añadir sal al plato incluso antes de haber probado la comida.
  • Evitar la comida rápida de restaurantes, si no es posible, elegir ensaladas sin salsas o si es posible pedir que no pongan sal a tu comida.
  • Los refrescos tienen sal añadida y además algunos de ellos pueden eliminar calcio de los huesos. Por tanto, al comprar una botella de agua o de refresco mira bien el contenido de sodio en la etiqueta. 

                Comidas a evitar:

    • Ga​lletas o pastelería industrial.
    • Golosinas: todas las que llevan sal añadida (palomitas, maní, almendras), papitas de bolsa, encurtidos, etc.
    • Carnes y proteínas: saladas o ahumadas, enlatados, tocino, jamón, salchichas, pizza precocinada.
    • Frutas y vegetales: envasadas o enlatadas enteras o en zumo, aceitunas, frutas secas con sal.
    • Otros productos de consumo diario: batidos de chocolate, quesos.
    • Grasas y aceites: tocino, preparados con sal como margarina, mantequilla o salsas.
    • Bebidas: refrescos, bebidas carbonatadas con sodio o sal añadida, zumo de tomate.
    • Condimentos: sal de mesa, cubitos, extractos de carne, salsa tártara, kétchup, sal de ajo, salsa barbacoa, en general todas las salsas preparadas.
       
  • Reducción del estrés.

Algunos estudios han demostrado que la realización regular de técnicas de relajación, meditación, musico­terapia o incluso la oración puede favorecer un mejor control de la PA.

Bibliografía

1. De la Cerda Ojeda, Francisco; Herrero Hernando, Carlos. Hipertensión Arterial en Niños y Adolescentes.

 Protoc diagn ter pediatr. 2014;1:171-89.

2. García Donaire, José A. Jóvenes: Factores de Riesgo Cardiovascular. Revista de Estudios de Juventud. Junio 2016


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