Familia > Niñez

¿Son recomendables los pepes para los bebés?

Autor:
Dra. Elisa Polanco de Nasser, Dr. Edwin Alexander Alvarenga/ Odontólogos
Revisado por:
Dra. Ana Guadalupe Contreras de Miranda/ Odontóloga
Palabras clave:
lactancia, succión, chupete, hábito
Publicado:
8/9/2017 6:00:00 AM
 
  
  
  
  
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Familia:Niñez
jueves, 14 de diciembre de 2017
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miércoles, 09 de mayo de 2018
No



El uso del pepe o chupete no es una necesidad u obligación. Por lo general, los padres recurren a su uso al sentirlo necesario para el bienestar del bebé. Sin embargo, no todos los bebés lo necesitan.

En los infantes el reflejo de mamar es innato. Hoy en día se puede observar a través de ultrasonografía cómo él bebe succiona su dedo desde que está en el vientre materno. Una vez que se produce el nacimiento, mamar les alimenta y los pacifica, el pecho además de fuente de alimento les proporciona estabilidad emocional, calma la ansiedad y da sensación de paz, lo que genera un fuerte vínculo con la madre. Durante los primeros cuatro meses, el succionar mucho es conveniente debido a la necesidad fisiológica continua de alimentación del bebé, que además ayuda a aumentar y estimular la producción de leche en la madre.

Tipos de succión

  • La succión nutritiva: Es aquella que el bebé hace para alimentarse, tiende a ser lenta, profunda y rítmica, puede variar en duración según las necesidades alimenticias de cada niño.
  • Succión no nutritiva: Es la que no cumple una función alimenticia como por ejemplo: la que se hace con el pepe, dedos u otro tipo de objeto y que tiende a ser rápida y superficial.

Por eso, aparte de las consideraciones sobre su bienestar emocional, la succión no nutritiva es necesaria para que la producción de leche se regule.

Pero que sucede cuando las madres se desesperan ante el agotamiento producido por falta de sueño y la demanda constante de alimentación, o la inexperiencia a la hora de querer tranquilizar a un recién nacido. En estos casos, muchas mamás recurren a la utilización de objetos para tratar de tranquilizar al bebé y es así como el pepe entra en escena en el día a día de muchos niños y nace la pregunta:

¿Es aconsejable o no el uso del pepe?

Para comenzar a abordar este tema debemos dejar establecido la importancia de la lactancia materna en los niños y tomando esto como base, el pepe está desaconsejado en los bebés lactantes hasta que la producción de leche y el hábito de lactancia estén perfectamente establecidos.

Si la madre siente que su leche es aún escasa o insuficiente, si tiene grietas, molestias o si el bebé no se prende bien, introducir el pepe puede interferir en la correcta instauración de la lactancia, ya que la forma en que el bebé succiona el pecho materno es diferente a cómo lo hace con el pepe y este tiende a crear una confusión en el infante lo que puede interferir en la lactancia. Por esa razón, ante la duda es mejor esperar.

Una vez esté la lactancia se dé correctamente se puede usar el pepe, nunca antes de los quince días y preferiblemente pasado al menos el primer mes.

Un bebé que toma pecho puede no aceptar el pepe, sobre todo si se le permite la lactancia a libre demanda y, más específicamente, el acceso libre al pecho para la succión no nutritiva.

Es importante recalcar que en ningún momento sustituirá la lactancia materna cuando el niño necesite de ella, ya que si bien este ayuda a tranquilizar al recién nacido, no debemos colocarlo nunca en sus tiempos de ingesta.

La tarea de alimentar a un recién nacido es compleja, existen estudios que hablan favorablemente sobre el uso del pepe en bebés prematuros debido a que acelera la maduración del reflejo de succión y facilita el aumento de peso del infante, aunque no se ha establecido el mecanismo por el cual se logra dicho incremento. También, se considera que el uso del pepe durante las horas del sueño del bebé puede disminuir el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante. Pero no todo son ventajas, el uso prolongado, si podría traer inconvenientes.

¿Cómo el pepe puede afectar el desarrollo bucal y facial del niño?

1.Problemas en el desarrollo del habla:

Ya que el bebé necesita la constante movilización lingual para iniciar el balbuceo y la futura articulación de palabras. La permanencia excesiva del pepe durante la mayor parte del día dentro de la boca interfiere a que se realice el movimiento natural de la lengua; lo cual retrasa el periodo en el que el pequeño debe de desarrollar el habla.

2. El pepe afecta la mordida:

Cuando el bebé mama, tanto la lengua, los músculos, labios y estructuras bucales adyacentes, realizan movimientos equilibrados para un sano crecimiento y desarrollo de los huesos de la boca del bebé. Cuando se utiliza el pepe y la forma de succión varía más de lo normal se producen alteraciones en el desarrollo, cuya deformación aumenta dependiendo de la forma anatómica que el pepe presente, la cantidad de tiempo que se utilice durante el día y el uso prolongado del mismo. Los problemas que se presentan en la boca son por lo general en la alineación de la mordida del bebé, con la inclinación de los dientes superiores hacia adelante, siendo esta visible y percibida por los padres, aunque la afección puede darse también en la parte posterior de la boca.

¿Es recomendable el uso del pepe?

Su uso está ampliamente extendido en la actualidad, la mayoría de los bebés llevan uno, y para los padres es un accesorio casi mágico que los calma, además su uso durante el sueño es bastante efectivo. Recordando que el grado o tipo de alteración que el pepe producirá en el niño variará según la duración, intensidad y frecuencia de su uso, nuestra conclusión es que no existe una contraindicación para no utilizarlo, siempre que sea tras haber consolidado la lactancia materna.

¿Cuándo dejar de usarlo?

La asociación española de odontopediatría explica que se debe “Limitar su uso hasta el año de vida, lo cual incluye las edades de máximo riesgo y aquellas en las que el lactante tiene más necesidad de succionar".

Son pocos los niños que lo dejan al año por la dependencia que se crea, pero más allá de esa edad hay que tener en cuenta que aumenta el riesgo de problemas dentales, accidentes y problemas en el desarrollo del lenguaje.

Somos los padres quienes ofrecemos el pepe al bebé y los responsables de generar en los niños esa necesidad de usarlo a toda hora, lo cierto es que el este no es necesario, hay otros métodos para calmar a los bebés como cogerlos en brazos, colocarlos piel con piel, y por supuesto la lactancia.

Pero si lo vamos a utilizar, debemos de recordar estos consejos y procurar no darlo en todo momento, si no sólo para el momento puntual como ayudarle a dormir, cuando llora o se pone nervioso y luego retirarlo.



¿Son recomendables los pepes para los bebés?

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