Hiperactividad y déficit de atención

Familia > Niñez
Escrito por:
Dra. Ana Valeria Mayén. Pediatra Neonatologa.
Revisado por:
Dr. Jaime Castro. Jefe Sección Atención Primaria en Salud
Publicado:
1/4/2021 6:00:00 AM
Palabras claves:
Hiperactividad, déficit, atención, impulsividad, TDAH
 

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Familia:Niñez
lunes, 04 de enero de 2021
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viernes, 08 de enero de 2021
No

​​​​​​niño con manos en cabeza
Se consideraba tradicionalmente que este trastorno era exclusivo de la infancia y adolescencia, pero la realidad es que el cuadro persiste en la edad adulta y sus manifestaciones más graves para la familia y la sociedad, y las dificultades para controlarlas suelen ocurrir a esta edad.

A pesar que los trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) se conocen desde siempre, las bases científicas del conocimiento de sus peculiaridades clínicas se establecieron a principios del siglo XX. A medida que ha pasado el tiempo se han ido incrementando los porcentajes de personas que padecen este cuadro, a la vez que ha ido disminuyendo la edad a la que puede ser diagnosticado. ​

¿Qué es el déficit de atención con hiperactividad?

El TDAH consiste en la incapacidad que tienen algunos niños para mantener la concentración, controlar sus impulsos y mantenerse quietos. Se caracteriza por la presencia de tres síntomas fundamentales:

  1. Disminución de la atención.
  2. Impulsividad.
  3. Hiperactividad.

Aunque suelen ser niños inteligentes son incapaces de aprender adecuadamente. Se adaptan mal a las normas de convivencia escolar y familiar. Es más frecuente en los niños que nacieron muy prematuros, en los hijos de madres que consumieron alcohol durante el embarazo y en los que tienen antecedentes de este problema en algún miembro de la familia.

¿Cuáles son las causas de TDAH?

  • Hereditario: si usted hereda el gen anormal de solo uno de los padres, puede presentar la enfermedad..​
  • Adquirido: antecedente de bajo peso al nacer, p​rematurez, partos múltiples, exposición prenatal a alcohol, nicotina. 

¿Cómo puedo reconocer si mi hijo padece de déficit de atención e hiperactividad?

Los síntomas pueden aparecer desde los tres o cuatro años, siendo muy claros a partir de los seis años. Entre ellos se mencionan:

Dificultad para mantener la atención: Especialmente cuando se necesita concentración. Se distrae y le cuesta seguir la​ explicac
Dificultad para mantener la atención: Especialmente cuando se necesita concentración. Se distrae y le cuesta seguir la​ explicación del profesor. El rendimiento escolar se ve afectado lo cual favorece el fracaso escolar.
Impulsividad: Actúa antes de pensar, es incapaz de esperar su turno para opinar o actuar. Esta impulsividad puede conducir al re
Impulsividad: Actúa antes de pensar, es incapaz de esperar su turno para opinar o actuar. Esta impulsividad puede conducir al rechazo de sus compañeros facilitando el aislamiento, una postura de desafío y de oposición.
Inquietud: Se mueve constantemente. Se levanta y se sienta de la silla, se retuerce. A menudo pasa de una actividad a otra sin t
Inquietud: Se mueve constantemente. Se levanta y se sienta de la silla, se retuerce. A menudo pasa de una actividad a otra sin terminar ninguna.
Suele ser desobediente: No acepta las normas, por ello con frecuencia es castigado en casa o en el colegio.
Suele ser desobediente: No acepta las normas, por ello con frecuencia es castigado en casa o en el colegio.

Recomendaciones para padres

  • Dé órdenes concretas, utiliza frases cortas y directas.
  • Canaliza su hiperactividad a través del juego o el deporte. Esta energía no puede guardarse para más tarde, no la puede controlar.
  • Sea paciente y tolerante sino el niño puede sentirse rechazado. Esto le genera ansiedad disminuyendo su autoestima. Acepte a tu hijo como es, él no tiene la culpa de ser así.
  • Adopte reglas claras y concisas. El niño tiene que tener límites claros, la línea que no puede cruzar.
  • No lo vigile ni lo regañe constantemente. Aunque altere su tranquilidad o rompa algún objeto por su continua actividad, nunca le pegue. Esto además de inútil es inhumano.
  • Evite que participe con otros niños o usted en juegos que puedan generarle mucha emoción, como pelear. No puede controlarse, no sabe detenerse.
  • Si le compra juguetes asegúrese que sean resistentes y fáciles de usar.
  • Eliminar ruidos y distracciones.
  • Premie su buena conducta y potencie su autoestima.
  • Aumentar la disciplina haciendo que el niño sufra las consecuencias de saltarse las normas

El profesor puede hacer mucho para ayudar al niño con TDAH a concentrarse, reducir su ansiedad y rendir al máximo de sus posibilidades.

Recomendaciones para maestros

  • Mantener una rutina predecible, el niño sabrá qué va a pasar después, y así no se distraerá.
  • Supervisarle cada poco. Marcarle el tiempo para hacer las cosas así no pasará ratos distraídos. Cada poco tiempo puede ver qué tal va en su trabajo y le anima a seguir.
  • Darle tiempo extra para que escriba despacio y bien. Adaptar lo que tiene que hacer el niño a su velocidad de trabajo.
  • Ayudarle individualmente para que no se quede mucho tiempo “enganchado" en un problema. Enseñarle a detectar un problema y pedir ayuda pronto, sin perder excesivo tiempo una vez que se haya quedado bloqueado en algo.
  • Dividir la clase en grupos pequeños para que los niños trabajen en equipo y se ayuden.
  • Dejarle jugar o trabajar en los equipos electrónicos como premio.
  • Dejarle que salga del aula si se siente muy inquieto y necesita un descanso.
  • La enseñanza debería ser individualizada. Repita solo para él los conceptos explicados en clase. Si es posible facilite un refuerzo extraescolar.
  • Utilice las técnicas de lectura, concentración y símbolos para mejorar el aprovechamiento en el aula.
  • Cuando el TDAH es grave para la convivencia y afecta el rendimiento escolar, su médico puede sugerir el uso de fármacos psicoestimulantes. ​

​Bibliografía

  • Casado Flores, J.; Jiménez García R.; Barrios MF. Trastornos del Comportamiento de Niños y Adolescentes. 2019. Madrid.
  • Pascual Castroviejo, Ignacio. Trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Protocolos Diagnóstico Terapéuticos de la AEP: Neurología Pediátrica. 2008.  www.aeped.es/protocolos/
  • Mª Inés Hidalgo Vicario, César Soutullo Esperón. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).​


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