Recomendaciones alimenticias para cuidar la salud bucal de los niños

Familia > Niñez
Escrito por:
Dra. Caty Eunice Guardado, Dr. Edwin Alexander Alvarenga
Revisado por:
Dra. Ana Guadalupe Contreras de Miranda. Odontóloga
Publicado:
10/29/2019 6:00:00 AM
Palabras claves:
Dieta, alimentos, azúcar
 

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Familia:Niñez
martes, 29 de octubre de 2019
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jueves, 31 de octubre de 2019
No

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La odontología para niños debe acompañar y seguir los cambios alimentarios durante los primeros años de vida en sus diversas dimensiones (biológicos, psicológicos, sociales y culturales), estableciendo estrategias y orientaciones específicas para contribuir a la adopción de una práctica alimenticia saludable​​.  

La alimentación durante la infancia está claramente influenciada por los hábitos de dieta que la familia posee, es decir por lo que se come en el hogar. El estilo de vida de la madre, incluyendo los malos hábitos alimenticios durante el embarazo y los primeros meses de la maternidad son considerados factores de riesgo para adquirir caries en los niños; y esto ¿Por qué? Pondremos un ejemplo: Si la madre consume altos contenidos de azúcar, esto influye directamente en la predisposición a sabores dulces por parte del bebé. Las bacterias presentes en la boca se alimentan de azúcar y producen la caires dental. Es necesario informarse, no perdiendo los controles de salud bucal de los niños, para ser orientados de la mejor manera por los profesionales de la salud, en cuanto a una nutrición balaceada en consumo de azúcares y otros tipos de nutrientes que le ayudaran a la madre como a su hijo; de esta manera prevenir a futuro enfermedades no trasmisibles como son: las caries dental, obesidad infantil y diabetes tipo 2.​​​​

Es de suma importancia conocer que ​​las malas prácticas de alimentación se desarrollan en los primeros años de vida, inducido desde el embarazo, en la lactancia materna a​​lcanzando los dos años de edad son primordiales; para en un futuro desarrollar obesidad en la vida adulta y diabetes tipo 2.

​Durante el crecimiento, los componentes de la dieta y los​​​​ alimentos son los principales factores ambientales que influyen en el desarrollo humano. Esta interacción a lo largo de la vida, en gran parte, definirá el estado de salud o las enfermedades que el niño pueda desarrollar.

La variedad, la oferta, el acceso y el patrón de consumo de alimentos por parte de los adultos influyen en la aceptación de los alimentos infantiles, pero este hábito va haciendo menos influenciado por la familia ya que el niño va haciendo más independiente y comienza a buscar sus gustos alimenticios.

El preocuparnos por recibir la información adecuada por parte de los profesionales de la salud el cual nos brindaran las recomendaciones necesarias en cuanto a la alimentación adecuada desde el embarazo y en los primeros años de vida del niño servirá en un futuro para que este modifique sus gustos alimenticios.

Es muy importante; que los padres de familia sigan las recomendaciones en los hábitos alimenticios siendo este un proceso en el cual cada familia y de acuerdo a sus posibilidades económicas irán cambiando y mejorando su calidad de vida.

Posteriormente esta orientación será más específicas y dirigida al adolescente donde se le mostraran las medidas restrictivas, mensajes acerca de los efectos negativos y desventajas de la utilización de azúcar pueden no ser tan eficaces como la motivación a través de aspectos positivos, como la relación entre la alimentación sana, de sabor agradable y una indicación de las alternativas fáciles y simples de la restricción de azúcar.

Recomendaciones alimenticias

Como padres de familia es importante conocer que una alimentación saludable es muy importante debido a que la ingesta de calorías está relacionada con el mantenimiento de un peso adecuado y la selección correcta de alimentos y bebidas que proporcionan los nutrientes necesarios para cada edad, y ex importante buscar al profesional de salud que nos ayuden establecer orientaciones y estrategias para la prevención de la caries y la erosión dental y enfermedades antes mencionadas.

La ingesta de azúcar a temprana edad​, puede repercutir en la salud de los niños a futuro ya que, si combinamos alimentos como un churro, una galleta con una gaseosa o jugo este perjudicaría la salud del infante.

 Es conocida en nuestro medio la relación entre la caries dental y los azúcares, en cuanto al consumo de azúcar a temprana edad y su ingestión repetida puede cambiar la preferencia de alimentos, que con su elevado consumo interfiere en la ingesta de alimentos saludables.

Cuando en nuestra dieta incluimos el consumo de alimentos con altos contenidos en azúcar con alta frecuencia entre las comidas o durante el sueño, estás se asocian con el desarrollo de la caries siendo considerado un factor de riesgo. El consumo de bebidas gaseosas ha recibido una atención especial, no sólo por ser un factor de riesgo de caries dental, sino también porque nuestra dieta incluye el consumo regular de alimentos, especialmente bebidas, que dañan el esmalte del diente.

Es importante mencionar que, al ofrecerle frutas naturales, es importante la ingesta del agua misma para que los nutrientes y las fibras sean mejores absorbidas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Ministerio de Salud (MS) recomienda: La lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses Edad. A partir de ese período está indicada la introducción de la alimentación complementaria y se debe estimular el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años de edad o más, de acuerdo con la voluntad de la madre y del niño, no olvidándose que esta continuidad debe ser nutritiva. Es importante resaltar que el consumo precoz de alimentos complementarios interfiere en el mantenimiento de la lactancia materna. El Ministerio de Salud / Organización Panamericana de la Salud (MS / OPS) y la Sociedad Brasileña de Pediatría establecieron, para niños menores de 2 años, diez pasos para la alimentación sana:​​

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Dar solamente leche materna hasta los 6 meses, sin ofrecer agua, tés o cualquier otro alimento.




A partir de los 6 meses, introducir de forma lenta y gradual otros alimentos, manteniendo la leche materna hasta los 2 años de edad o más.




​Después de los 6 meses, dar alimentos complementarios (cereales, tubérculos, carnes, leguminosas, frutas y verduras) tres veces al día si el niño recibe leche materna y cinco veces al día si está destetada. 




La alimentación complementaria deberá ser ofrecida sin rigidez de horarios, respetando siempre la voluntad del niño. 




​La alimentación complementaria debe ser espesa desde el principio y ofrecida con cuchara; Con consistencia pastosa (papas / purés) y, gradualmente, aumentar la consistencia hasta llegar a la alimentación de la familia. 




Ofrecer al niño diferentes alimentos todos los días. Una alimentación variada es también una alimentación de color.




Estimular el consumo diario de frutas, verduras y verduras en las comidas. 




Evitar azúcar, café, enlatados, frituras, refrescos, balas, salchichas y otras golosinas en los primeros años de vida. Utilizar sal con moderación.




Cuidar la higiene en la preparación y manejo de los alimentos; Garantizar el almacenamiento y la conservación adecuados. 




​Estimular al niño enfermo y convaleciente a alimentarse, ofreciendo la alimentación habitual y sus alimentos preferidos y respetando su aceptación.

​Bibliografía ​

  • SAÚDE DA CRIANÇA: Nutrição Infantil Aleitamento Materno e Alimentação Complementar Brasília – DF2009Caderno de Atenção Básica, nº 23
  • Manual de Referencia para procedimientos clínicos enodontopediatRía2da. edición coordinadores:
  • María de Loudes de Andrade Massara Paulo César Barbosa Rédua


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