Los primeros mil días de vida

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Escrito por:
Dra. Elisa Polanco de Nasser, Dra. Caty Eunice Guardado, Dr. Edwin Alexander Alvarenga. Odontólogos.
Revisado por:
Dra. Ana Guadalupe Contreras de Miranda. Odontóloga
Publicado:
12/7/2018 6:00:00 AM
Palabras claves:
Epigenética, lactancia materna, años de vida, azúcar, caries dental
 

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viernes, 07 de diciembre de 2018
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martes, 11 de diciembre de 2018
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​​Los primeros 1000 días de vida conforman el período crucial para el crecimiento y el desarrollo infantil, ya que se trata de una ventana de oportunidades , en la que es posible adoptar hábitos y actitudes que pueden influir en el futuro. Comprenden desde el momento de la concepción del individuo hasta los dos años de edad. Son los 270 días de gestación más los 365 días del primer año de vida sumados con los​ 365 días del segundo año.

La epigenética para entender la importancia de los primeros 1,000 días de vida

Se define la epigenética como:

  1. ​El estudio del mecanismo que regula la expresión de los genes sin una modificación de la secuencia del ADN. Establece la relación entre las influencia genéticas y ambientales que determinan un fenotipo.
  2. Influencias genéticas sobre la percepción y preferencias del gusto. Las preferencias alimentarias parecen estar parcialmente determinadas genéticamente, con altos coeficientes de heredabilidad.

Así, la Epigenética corrobora que los efectos del ambiente como alimentación, estrés, actividad física, exposición al humo y alcohol, entre otros hábitos causará un impacto en los indicadores de salud del individuo a corto y largo plazo.

​​Esto quiere decir que, aunque el ser humano tenga factores genéticos heredados por el ADN estos pueden ser modificables por hábitos transmitidos desde la gestación y en los primeros años de vida, por lo que son de mucha importancia para evitar enfermedades no trasmisibles a futuro como caries dental, diabetes, obesidad e hipertensión arterial y por otra parte aumentar el coeficiente intelectual acorde a los últimos estudios realizados.​

Asimismo, estudios sistemáticos con meta-análisis, en ecografías de vida intrauterina a partir del cuarto mes de gestación, mostraron que al inyectar sustancias dulces al líquido amniótico la sensación de placer en el bebé era hasta 5 veces mayor que cuando se inyectaba sustancias amargas o agrias. Esto nos indica que el factor ambiental como los hábitos alimenticios de parte de la madre pueden influir y predisponer a ciertos sabores en el futuro del infante.

Esta experiencia temprana sirve como​ base para el desarrollo continuo de las preferencias alimentarias en todo el mundo y se caracteriza por la interacción de factores biológicos, sociales y ambientales. Poco después del nacimiento, los bebés muestran preferencias gustativas característica a sabores dulces y provocan respuestas positivas mientras que amargo y ácido generan respuestas negativas. El desarrollo de las preferencias alimentarias comienza en la concepción y continúa a través del curso de la vida; los factores modificadores pueden iniciar desde la gestación, a través de lo que come la madre.

¿Por qué es importante conocer sobre estos estudios?

Porque existe una predisposición marcada a sabores desde la gestación. Si la madre consume altos contenidos de azúcar, sobre todo la sacarosa (azúcar de mesa) que de los azúcares es la más criogénica, el niño preferirá alimentos con contenidos de azúcar y al ser la caries un proceso azúcar-biofilm dependiente, estará en predisposición de adquirirla. Por lo tanto, es de mucha importancia ​la alimentación desde el embarazo hasta los dos años de vida, ya que en los primeros días de vida comúnmente la alimentación nocturna con productos que contengan hidratos de carbono fermentables, en particular, la sacarosa y la falta de higiene facilitan el proceso de la caries dental.

La caries se considera la enfermedad humana más prevalente, que afecta al 80-90% de la población mundial, en los niños, parece tener una prevalencia cinco veces mayor que el asma, que es la segunda enfermedad. En niños pequeños, la caries​ puede manifestarse en forma severa, lo que lleva a la destrucción completa de la corona del diente en un tiempo sorprendentemente corto y afecta negativamente a la calidad de vida. Pero también es muy crucial mencionar la importancia que tiene las visitas periódicas desde el embarazo a la consulta dental. Durante el embarazo la madre necesita una mayor orientación y cuidados, ¿Por qué? Por qué enfermedades gingivales y periodontales pueden conllevar a partos prematuros, y estos a su vez a la inapropiada maduración del esmalte dentario lo que repercute en hipoplasias de esmalte en nuestros bebés. También se ha mostrado hoy en día que la leche materna puede ayudar a orientar o modificar dicha predisposición que pronto experimentarán en los alimentos. Los sabores dentro del líquido amniótico y de la leche materna pueden ayudar a los bebés a moldear los sabores que pronto se experimentarán en los alimentos, dirigiendo las preferencias alimentarias precozmente. La capacidad de percibir los sabores comienza en el útero con el desarrollo y el funcionamiento temprano de los sistemas gustativo y olfativo. Debido a que tanto el líquido amniótico como la leche materna contienen moléculas derivadas de la dieta de la madre, el aprendizaje sobre los alimentos comienza en el útero y durante la primera infancia.

Después del nacimiento el proceso crítico continúa con las decisiones acerca de alimentación en sus primeros días. Surge la pregunta de los padres, si será leche materna o de fórmula, esta última es muy bien sabido que es altamente cariogénicas y que nunca sustituirá la materna. Para el bebé, la leche materna es el mejor alimento, ofreciendo también beneficios a la salud materna (control de peso después del parto y protección para el cáncer de mama). "La leche materna debe ofrecerse exclusivamente hasta los seis meses de vida (sin suministro de agua, tés o cualquier otro líquido). Después de los seis meses de vida, la alimentación complementaria debe ser introducida de manera oportuna y adecuada de acuerdo con las directrices de la OMS, se mantiene la lactancia materna hasta los 2 años.

Profesionales de salud y padres de familia involucrados en la lactancia materna​ ​

Los niños que son amamantados durante períodos más largos tienen menor morbilidad y mortalidad infecciosa, mejores oclusiones dentales y mayor inteligencia que los que son amamantados por períodos más cortos o no amamantados. La creciente evidencia también sugiere que la lactancia materna podría proteger contra el sobrepeso y la diabetes más tarde en la vida. La lactancia materna beneficia a las madres. Puede prevenir el cáncer de mama, mejorar el espaciamiento de los nacimientos y reduce el riesgo de diabetes y cáncer de ovario de una mujer.

Es muy importante reconocer el trabajo en equipo con diferentes áreas de la salud nuestra orientación de hábitos de dieta, ya que las mejores evidencias hoy indican que el consumo de azúcar no es sólo una de las mayores causas de enfermedades no transmisibles tales como la caries dental, pero también de obesidad y diabetes tanto en niños como en adultos​.

El periodo de los 1000 días es una etapa crucial para él bebe en el cual se pueden prevenir a futuro enfermedades no transmisibles como son: caries dental, obesidad, diabetes e hipertensión arterial y aunque tengamos una alta heredabilidad estos patrones pueden ser modificados si cambiamos hábitos positivos y esto puede cambiar estilos de vida a futuro tanto para él bebe como para la madre.​

Como profesionales de la salud debemos tomar conciencia de la importancia que esto tiene en el binomio madre-hijo​. Si los estilos de vida, los hábitos alimenticios de la madre, la alimentación materna exclusiva hasta los 6 meses y leche materna complementaria hasta los dos años de vida, cambian desde el embarazo se mejorará la calidad de vida del niño.​​

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